domingo, 24 de mayo de 2009

REFLEXIONES FINALES SOBRE EL TRABAJO EN EQUIPO

Autor: Jorge Palom Rico
Diplomado en Marketing (E.A.E.) y Master en Management Empresarial (O.D.E)

Una buena organización no garantiza el éxito del trabajo en equipo, pero una estructura organizativa inadecuada conduce inevitablemente al fracaso. La decisión más importante, arriesgada y difícil es elegir el tipo de equipo que mejor encaje con los objetivos que se desean alcanzar.

Los equipos son herramientas, medios para alcanzar objetivos. El trabajar en equipo no es algo bueno o deseable en sí mismo; es una necesidad, un hecho, una realidad. Es el único medio que tenemos los humanos para trabajar juntos y obtener objetivos comunes, a pesar de nuestras diferencias de conocimientos, habilidades y valores.

Es un grave error crear equipos porque todo el mundo lo predica, porque está "de moda", o porque la competencia también lo hace. Deben crearse sólo si los objetivos y la lógica de la situación lo requiere.

En algunos casos, los equipos deben apoyar a las individualidades y trabajar para ellas, del mismo modo que en la sala de operaciones del hospital, todo el equipo -las enfermeras, el anestesista, etc,- apoyan al cirujano. O del mismo modo en que en la ópera, todo el reparto y la propia orquesta arropan al tenor o a la "prima donna".

Tampoco hay que obligar a ciertas personas a trabajar en equipo, si son más productivos trabajando individualmente. A las personas no se las paga por ser buenos miembros del equipo, estar deseosos de colaborar con los demás y ser alegres compañeros, sino por obtener resultados.

No hay formulas mágicas ni recetas milagrosas para asegurar la productividad y la eficacia del trabajo en equipo. Como en todas las cosas, es cuestión de pensamiento y reflexión, el trabajo más duro e ingrato para la mayor parte de directivos.

El propósito y razón de ser de un equipo es combinar todas las capacidades individuales para que sean eficaces en un esfuerzo conjunto. El objetivo no es conseguir que todos las personas piensen y actúen del mismo modo, sino hacer productivas todas las virtudes y cualidades diferenciales de los individuos, y volver irrelevantes sus defectos y flaquezas. Esta es la prueba final de todo sistema organizativo.

1 comentario:

  1. Qué ilusión coincidir por el mundo blog! Aunque haga más de dos años que no actualices...!
    Me quedo con esto:

    "El objetivo no es conseguir que todos las personas piensen y actúen del mismo modo, sino hacer productivas todas las virtudes y cualidades diferenciales de los individuos, y volver irrelevantes sus defectos y flaquezas."

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